Crónica y comentario del XIII Encuentro de los Antiguos Alumnos de la SAFA de Úbeda

 

Y llegó, como todo acontece en la vida, el 7 de junio, marcado de rojo y festivo para todos aquellos antiguos alumnos de la SAFA de Úbeda (Jaén), que no querían perderse ese chute de dulce nostalgia, sincera amistad y alegría real (que no virtual) anual, tan necesaria y reconfortante, para cualquier persona humana que se precie, con el fin de retroalimentar su bienestar físico y mental a través del espejo de los demás; y, sobre todo, compartirlas con quienes han sido sus pares (y/o profesores) en la importante etapa de formación académica y humana que vivieron en este centro educativo modélico, tiempo ha… Yo venía intuyendo, por las reuniones previas que tuvimos con Paco Bordés y sus incondicionales, en video conferencia, para prepararlo, que iba a ser un encuentro especial a tener muy en cuenta (aunque todos lo sean, lógicamente), puesto que se produciría un relevo (al fin), tan pedido y necesario, a manos de la propia institución SAFA-ÚBEDA, ya que son muchos años en los que Paco Bordés ha estado pidiendo y rogando el relevo de savia nueva, más joven y entusiasta (que no llegaba nunca), y que gracias a D. Francisco de Asís del Barco Aumesquet S. J., actual rector SAFA (o como se le llama ahora: Director General de la FUNDACIÓN SAFA) y a Dª Inmaculada Concepción Pérez Sáez, se iba a producir felizmente… Por eso, aunque para la tarde del viernes, 6 de junio, estaban convocados los encuentros de las diferentes promociones de oficialía, maestría, magisterio, bachillerato, etc. (que realmente no sé si se produjeron en su totalidad), aunque intuyo que (algunos y escogidos) sí que aprovecharon para disfrutar de la tarde-noche ubetense con su encanto y frescor, especialmente cuando el sol se escondió, haciendo acto de presencia en la Ciudad de los Cerros. Yo, por mi dedicación exclusiva y gratificante de abuelo enamorado y dedicado a mis nietos Abel y Saúl, no pude salir de Sevilla hasta tenerlos colocados y en buenas manos, a eso de las seis de la tarde, mientras el calor seguía castigando (aunque algo menos que las semanas anteriores) a los valientes transeúntes que se aventuraban a pasear por sus calles. El viaje se nos hizo corto (a mi esposa y a mí) y sin novedad que reseñar, pues nuestro coche ya está tan acostumbrado que (casi poniendo mi personal piloto automático) marcha cuasi solo y derecho a su destino, intuyendo -seguramente- que íbamos alegre y ansiosamente a nuestra ciudad de nacimiento, a la que tanto amamos y que con tanta nostalgia recordamos y anhelamos… Tuvimos agradables encuentros con amigos y conocidos por la calle Nueva, la noche del viernes, 6 de junio (¡no estaba a esas horas el tontódromo tan concurrido como antiguamente!). Nos dimos cuenta de algunas novedades, como la apertura de La Jijonenca, aunque nosotros estuvimos refrescándonos en la heladería Los Valencianos, paladeándolo todo con la alegría del emigrante que vuelve y disfruta de cada momento de su ciudad recuperada. La noche de sueño fue reparadora, con renacido agradecimiento de nuestra desolada casa. No oímos ni una sola protesta de su parte. Descansamos bien (gracias a Dios) y nos levantamos pletóricos de fuerzas y ánimos el sábado, día 7, con ansias renovadas de acudir al encuentro y abrazar a los incondicionales compañeros y amigos que nos aguardaban en la explanada de entrada a la iglesia de Cristo Rey, parroquia de los Jesuitas, para asistir a la Santa Misa, a las diez de la mañana. No sin antes desayunar los prescriptivos churros con chocolate, que tan bien nos sientan y alimentan el cuerpo y el alma de confesos exiliados ubetenses. La compra de pan de aceite, como le llamamos en Úbeda (ochíos, tortas de candelaria, hornazos, tortas de azúcar y chocolate, etc.), no podía faltar, en la panadería Hija de Julio, en el -cada vez- más desierto Mercado de Abastos, para poder degustarlos, en nuestro hogar sevillano, en familia y con amigos, tratando de remedar lo que Marcel Proust contó -tan magistralmente- sobre la afamada magdalena…  

  No podía faltar -a este crucial encuentro- Eduardo Jiménez Torres, otro empedernido safista, tanto en la misa como en la foto conjunta posterior (¿Dónde está Wally?) y todo el mogollón de egresados de la SAFA ubetense que vuelven gustosos y anhelantes a deambular por sus lares… Todos nos percatamos de que la edad de los asistentes a esta reunión había cambiado en este XIII Encuentro, puesto que se veían caras mucho más jóvenes a las que otros años nos tenían acostumbrados. Eran, en su mayoría, antiguos alumnos de bachillerato que hacía 25 años dejaron este cole. ¡El relevo generacional ya se está produciendo…! Se notaba un cansancio natural de las antiguas promociones, aparte de ir desapareciendo paulatinamente y/o con el agravante de deterioros (físicos o mentales) más o menos manifiestos, pues ninguno de los alumnos que cumplían 25 o 50 años de su salida de Oficialía, Maestría o Magisterio llegaron a aparecer. De hecho los de Magisterio 1975 se habían reunido por su cuenta en Úbeda, un día laborable de la semana anterior, pasándoselo fenomenalmente, pues algunos llevaban sin verse medio siglo…; según me contaron algunos de ellos que son buenos amigos míos…  

  La santa misa se celebró con todo lujo de detalles y boato, como requería la ocasión; muy bien preparada, por cierto, por Dª Inmaculada Concepción Pérez Sáez, con sus lecturas y ofrecimientos realizadas por diferentes alumnos y promociones SAFA de Úbeda, de diversas edades, aunque especialmente de las generaciones más jóvenes que en otros encuentros, imprimiéndole un cariz festivo y casi lúdico. No podía faltar el incombustible safista y uno de los decanos más impertérritos: D. Luis Martínez Rueda, que siempre ha estado presente en todos los encuentros de los antiguos alumnos, interviniendo y leyendo -con garra y pasión- algún que otro texto evangélico para dar el toque necesario y manifiesto en este gran día para los Antiguos Alumnos de la SAFA de ÚBEDA.  

  La homilía del Director General de la FUNDACIÓN SAFA, D. Francisco de Asís del Barco Aumesquet S. J. versó sabiamente, entre otros temas clave, sobre los dones del Espíritu Santo que se nos han ido mostrando a cada uno de nosotros y en cada generación de safistas con un lenguaje especial, aunque diferente, pero con un mismo denominador común. Insistió sobre los múltiples beneficios que supone perdonar, reconciliar, amar… En definitiva, fue una prédica corta pero -a su vez- profunda y enjundiosa.  

    Las fotos posteriores -que se hicieron, tanto ante la deslumbrante fachada de la iglesia, como en el propio patio primero exterior y en el de columnas- siempre servirán para corroborar que siguen peregrinando antiguos alumnos agradecidos cuya memoria quiere alimentarse, año tras año, de la savia nutricia que recibieron antaño, en este destacado centro formativo. Mientras tanto aprovechó Paco Bordés para ir regalando a sus amigos más íntimos o especiales su último y bien trabajado libro digital, ilustrado con bellas plumillas de su puño y letra de diferentes monumentos de nuestra inmortal ciudad, titulado: ÚBEDA, CUNA DEL RENACIMIENTO ANDALUZ. Bien que lo disfrutaremos en nuestro hogar sevillano añorando y ahondando, aún más, nuestro sentir ubetense… Tras la foto de familia, pasamos al impresionante patio de columnas en donde fuimos entrevistados (algunos) para hacer -posteriormente- una visita guiada a las instalaciones de nuestro colegio que, si para los más jóvenes asistentes ya se encontraban remodeladas algunas estancias, para los más antiguos alumnos eran cuasi irreconocibles, pues ellos tenían en su mente otros recuerdos de esos espacios y patios que han ido cambiando con el devenir del tiempo y mediante las obras de remodelación de manera impresionante. Yo mismo recordaba nuestras clases de magisterio en donde hoy se ubica el Aula Magna, que sería donde nos reuniríamos después para hacer el acto institucional. Lo mismo pasaba con “La Siberia” que ahora se encuentra toda bien ordenadita y calefactada para el invierno, como una clase más, con el fin de no pasar el frío polar que antaño padecimos muchas generaciones de safistas, especialmente los internos más antiguos… Y qué decir de esos pasillos tan bien iluminados y esas habitaciones del internado en donde ahora solo conviven dos personas en cada habitación y no muchas más como antaño en sus respectivas camaretas ubicadas en una gran sala comunitaria… Fotos y visita -siempre emotiva- con los que hace 25 años acabaron el bachillerato aquí…; que son tan importantes como los que acabaron hace 75 o 50 su estancia en este centro educativo o incluso en este mismo año en el que nos encontramos…; y que han disfrutado como enanos. Los más mayores, con sus batallitas y su memoria histórica personal y generacional, a veces, descolocados y sorprendidos por el devenir tan rápido de todo lo que trae lo nuevo y porque nada está como estuvo en su época estudiantil… ¡Es ley de vida, y lo será así siempre! El día de este encuentro fue transcurriendo apaciblemente, tornasolándose en más hermoso y entrañable conforme avanzaba la jornada… En el pasillo, frente a la entrada del Aula Magna, había una mesa donde se vendían ejemplares del libro de José Luis Rodríguez Sánchez (AÑOS DE INTERNADO. RECUERDOS DE LA SAFA), para que se animaran y compraran los asistentes que lo vieran oportuno, pues estaba a un precio bien rebajado por ser (los posibles compradores) antiguos safistas de Úbeda. A mí, como se me olvidó llevar los pocos ejemplares que me quedaban de MI UNIVERSO SAFA. Maestros de la SAFA de Úbeda 1973, aproveché -durante la comida- para ofrecerlos, teniendo la dicha de vender cinco ejemplares. ¡Muchas gracias a Roberto, Juan Francisco, Mario, Facundo y Clara! A todos se los dediqué con sumo entusiasmo. ¡Muchas gracias, compañeros…! ¡Espero que os aproveche, entretenga y cautive su lectura…!  

Personalmente pude apreciar un gran contraste entre los antiguos alumnos mayores (que no viejos, por la connotación peyorativa que ha cogido en España esa palabra) y los más jóvenes…: “Juventud, divino tesoro, te fuiste para no volver”, como dejó sabiamente escrito el poeta nicaragüense Rubén Darío… Durante la visita, tanto al interior como al exterior de este enorme centro, cada cual iba pensando y/o verbalizando sus pensamientos y recuerdos notando como han ido cambiado desde los antiguos y casi primeros alumnos SAFA que inauguraron este centro, con sus inmensos patios y descampados en los que hoy están construidos los chalés del barrio Ávila Rojas, cuando entonces había vaquería, porqueriza, granja, mucho terreno para plantar hortalizas y verduras, etc. que daban a esta SAFA un aspecto y caché de pequeño-gran pueblo a la salida-entrada de Úbeda y que pillaba una inmensa manzana…  

  “La Siberia” que estaba en el piso superior, con bonitas vistas -cual postales idílicas- al valle del Guadalquivir, se encontraba toda ordenadita y llena de bancas y sillas, en perfecto orden colocadas, y plenamente calefactada en invierno. ¡Se veía mucha limpieza y orden por todos sitios!  

 

   Después, pasadas la doce y media, nos reunimos todos los asistentes en el Aula Magna, pues su número no aconsejaba utilizar el inmenso Salón de Actos ya que allí se notaría más la falta de antiguos alumnos que este año ha traído consigo.  

D. Pedro Mora Figueroa (que iba a ser el presentador primero, pasándole el testigo a la nueva coordinadora, Dª Inmaculada Concepción Pérez Sáez) se había traído a un ramillete de sus incondicionales amigos maños, que viajaron los días anteriores a este encuentro de Úbeda (desde el 2 al 6 de junio), para visitarla, quedando encantados. También les impactó mucho la señorial villa de Sabiote. Fue, en definitiva, una loable misión de “Mañolandia” (como él mismo la adjetiva) a la cuna del Renacimiento andaluz. Úbeda, Baeza, Cazorla, sus sierras y sus pulcros y embellecidos pueblos les encantó. Fijaron la base de operaciones en la mítica Sabiyut y desde ella se desplazaron a Úbeda, Baeza, Cazorla, Iznatoraf y Villanueva, siguiendo los pasos del Rey Fernando, don Beltrán de la Cueva, don Francisco de los Cobos y los místicos Santa Teresa y San Juan de la Cruz. Vinieron 12 miembros de la Tertulia Literaria Laín Entralgo de Zaragoza, a la que Pedro pertenece, quedando todos impresionados al contemplar el orden, la limpieza y el embellecimiento de las casas nuevas, pero aún más satisfechos tras la inmersión en la arquitectura renacentista y la enormidad de las afamadas ciudades, quedando apetecidos para una segunda visita. Luego, tras el encuentro, volvieron derrengados a su tierra aragonesa, pero sumamente satisfechos de haber aprovechado el tiempo, habiendo visitado (con un magnífico e irrepetible guía villanovense y safista, como es D. Pedro Mora) esta tierra del Santo Reino que tanto placer espiritual y material da a todo el que la visita; por algo es Patrimonio de la Humanidad…

    Comenzó D. Pedro Mora Figueroa presentando a los componentes de la mesa presidencial (vista desde el público, de izquierda a derecha: D. Francisco Javier López Salido, Gerente SAFA Úbeda; D. Francisco de Asís del Barco Aumesquet S. J., actual rector SAFA (o como se le llama ahora: Director General de la FUNDACIÓN SAFA); D. José Miguel Gámez, concejal de Patrimonio Mundial e Innovación, que vino en representación de la alcaldesa de Úbeda; D. Felipe Sánchez Sánchez (Director Área de Proyectos y Comunicación FUNDACIÓN SAFA), presentándolo como Pontifex Maximus…. Luego se incorporaría D. Francisco Bordés Ruiz, en el flanco izquierdo de la mesa, invitado por la nueva coordinadora de la Asociación Antiguos Alumnos de la SAFA de Úbeda, Dª Inmaculada Concepción.

Dio la bienvenida a todos los ponentes y público, al igual que lo harían el concejal (D. José Miguel Gámez); D. Felipe Sánchez; D. Francisco Javier López; D. Francisco de Asís del Barco Aumesquet S. J.; D. Francisco Bordés Ruiz; Dª Inmaculada Concepción Pérez Sáez; y D. José Luis Rodríguez Sánchez. Después estaban programadas dos intervenciones de sendos representantes de las promociones de aniversario que acabaron el bachillerato hace 25 años: D. Lorenzo Ruiz Cobo y D. Rafael Garofano Torres, que se convirtieron en tres ponentes graciosos y anecdotarios, fallando este último por motivos personales. Seguidamente llegaría el capítulo de agradecimientos a cargo de D. José Luis Rodríguez Sánchez (Presidente de AAMSU -Asociación de Antiguos Alumnos de Magisterio de la Safa de Úbeda-) y de Dª Inmaculada Concepción Pérez Sáez (flamante Coordinadora de AA. AA. SAFA). La clausura correría a cargo de D. Francisco de Asís del Barco Aumesquet S. J. (Director General FUNDACIÓN SAFA). D. Pedro Mora presenta a la mesa presidencial y recuerda, como hace siempre, a los más antiguos alumnos de la SAFA y al P. Bermudo que tuvo el pundonor de escribir un libro sobre los primeros 50 años de la Historia de la SAFA: SAFA, medio siglo de educación popular en Andalucía-1996. HISTORIA DE LAS ESCUELAS PROFESIONALES DE LA SAGRADA FAMILIA 1940-1990, animando a que un valiente escritor e investigador de estas nuevas generaciones lo emule y siga esa estela marcada por el P. Bermudo para completar esta época histórica moderna, tan importante para la memoria de nuestra ciudad e institución… Fue un milagro la creación de la Fundación SAFA por el padre Villoslada que nunca debemos olvidar y que queda bien reflejada -también- en la novela Tanguy de Michel del Castillo, no hace mucho tiempo fallecido en Francia; recomendando con su lectura lo bien que resume lo que él y su generación de la posguerra vivieron aquí, en Úbeda, naciendo lo que sería el auténtico espíritu SAFA. Recuerda que su promoción de Oficialía se reunió con Paco Bordés en el colegio, en 2008, pidiendo la tanda de reuniones con los AA. AA. de Magisterio, solicitando más historia y recurso legal. Hasta que se instituyó el Día del Antiguo Alumno SAFA, en el año 2013. Hoy se cumplen ya 13 años de andadura… Desde que viene a Úbeda (Pedro) siempre llega para recargar las pilas y, “como los mayores llevamos tiempo pidiendo que nos lancen un salvavidas, al hacernos caso, ya hoy estamos más tranquilos. Pasó ya a la historia, gracias a Dios, el enfrentamiento entre comanches y rostros pálidos, pues se firmó la paz entre profesionales y magisterio hace tiempo”. Le da el testigo a Dª Inmaculada, Coordinadora Pastoral, "que es capaz de traer o reunir a 30 padres jesuitas (según palabras del Director General FUNDACIÓN SAFA), tal es su poder de convocatoria"; como pide insistentemente D. Francisco Bordés: "que haya algún padre jesuita en el colegio de la SAFA de Úbeda". Ella desvela que Víctor Pérez y Pedro García recogen el testigo de seguir publicando AMALGAMA; tengo entendido que también serán ayudados por Domingo Gámez. Las dos webs actuales de los Antiguos Alumnos SAFA de Úbeda: Antiguos Alumnos de Magisterio de la SAFA de Úbeda (AAMSU) (https://aasafaubeda.com/) y “recreo.es” (https://recreo.es/) seguirán funcionando hasta que José Luis Rodríguez y Pepe Aranda, respectivamente, decidan, quieran o lo vean oportuno. Creo que la nueva coordinadora aprovechará la propia web de la SAFA de ÚBEDA (https://photos.app.goo.gl/P5uLHeJNpacyp12Y8), así como ambas webs de los Antiguos Alumnos de la SAFA-ÚBEDA para ir publicando todo lo que se vea o crea conveniente. Ya lo iremos viendo en el transcurso del tiempo.

 Dª Inmaculada augura la continuidad de los Antiguos Alumnos SAFA, “pues todos somos espíritu SAFA”. Hace mención de los 20.000 alumnos y 27 colegios repartidos por toda Andalucía, siendo Jaén la que más centros tiene. Reconoce que ha sido una satisfacción este encuentro, lanzando un glorioso y sonoro ¡VIVA LA SAFA…!, que es respondido enternecidamente por el público presente. Se emociona, quebrándosele la voz, a pesar de los muchos años que lleva en el oficio… Desde ese momento, toma el relevo ella, pidiéndole a Paco Bordés que se siente en la mesa presidencial, puesto que estaba ubicado en la primera fila del público y merecía tal protagonismo por su incansable labor en todos estos años desde que se fundó la Asociación. Toma la palabra D. José Miguel Gámez Salas, Concejal de Innovación y Patrimonio Mundial, y en nombre de la alcaldesa de Úbeda (Dª Antonia Olivares Martínez) habla con la seguridad de ser de la casa e historiador del arte. Lo hace sin papeles y de memoria, con un discurso bien alumbrado e hilvanado. Explica que es docente en el colegio y que estudió aquí también todo su tiempo no universitario, hasta que se fue a Jaén a hacer Historia del Arte. Resume el carácter político y orgánico safista para el pueblo ubetense. Todo lo que nos cuenta es de su memoria, sin traer nada apuntado, y alumbrándonos ricamente sobre la historia de la SAFA y de los Jesuitas en España, remarcando la providencial llegada del padre Villoslada a Úbeda en 1940. Insiste en la continua vinculación SAFA-Úbeda, que ha sido interdisciplinar a lo largo de toda su historia: ayudando al inmigrante, a los Servicios Sociales y al área de la mujer, especialmente en estos últimos tiempos. Hace un estudio detallado de la formación profesional, cursos, estudios, profesores o profesiones. Remarca que es centro universitario presencial en Úbeda y expresa su agradecimiento a la SAFA y a Paco Bordés, recibiendo aplausos sentidos y emocionados. El segundo ponente de la jornada lee su texto -cuasi poético- estupendamente, resaltando lo que es estudiar en un centro docente con todos los palos en los que se sustenta. Hace también un cántico al docente y educador, resaltando los tiempos difíciles vividos, así como entona un elogio a la siembra SAFA y a sus antiguos alumnos. D. Felipe Sánchez Sánchez resalta la ilusión que se respira en esta casa y cómo se renueva cada nuevo día. Recibe sentidos aplausos. A continuación, D. Francisco Javier López da la bienvenida a los asistentes a “nuestra casa”, que es de todos: los que están en activo o pasivo, pero que de una u otra manera pasamos por aquí. “Es un orgullo de todos los profesores lo que estamos viendo esta mañana y también ayer cuando fue la despedida de la Promoción de Bachillerato 2025, al igual que la que celebramos hoy un cuarto de siglo después”. "Lo agradecéis con vuestra presencia aquí", nos alienta, y pide que ese amor sea siempre una llama viva de la SAFA de Úbeda. Nos anima a que disfrutemos de este día y da las gracias a todos por venir a divertirse en esta, “nuestra casa” (insiste). Los aplausos no se dejen esperar. Seguidamente toma la palabra D. Francisco Bordés Ruiz, más conocido como el amigo Paco Bordés. Nos dice que va a decir algo y lee una despedida sentida y entrañable que ha preparado urgentemente la noche anterior, pues creía que no iba a hablar en esta reunión. Su voz, tocada de tristeza, nostalgia y sentimiento, provoca que casi se eche a llorar cuando recuerda y habla de su lejana estancia en la SAFA de Úbeda. Comenta que no le agradan los agasajos, mientras añade que lo que le gustan son -más bien- las críticas negativas, pero constructivas. Agradece a Pedro Mora y a sus inestimables colaboradores todo el apoyo recibido y pide encarecidamente que no se pierda esta asociación que tanto ha costado construir. Da las gracias a la institución SAFA y a los componentes de la coordinadora, que le han ayudado tanto (tantos los presentes como los ausentes y fallecidos). Y manda un hermoso recuerdo a los que yo he nombrado en mi artículo https://recreo.es/2025/06/05/agradecimiento-a-paco-bordes-y-su-escogida-cohorte/, adjetivando a todos los incondicionales que le ayudaron. Habla con candor y admiración de Antonio Lara Pozuelo. Agradece al Director General de la FUNDACIÓN SAFA, D. Francisco de Asís del Barco Aumesquet S. J., a quien llama coloquialmente Inspector SAFA (como se le llamaba en sus tiempos colegiales), todo lo que ha hecho para que esta asociación continúe y le pide, una vez más, presencia continuada de sacerdotes jesuitas en la SAFA de Úbeda. Y prosigue: “Todo ha sido un enriquecimiento, nos encontramos los justos para animar a seguir animando, también…” Todo esto suena a despedida, se le nubla la vista y se le quiebra la voz mientras los aplausos ahogan ese bache emocional justificado. Después, llora abiertamente y se le interrumpe varias veces con cálidos aplausos. Da las gracias a su sufrida esposa que ha aguantado tanto por el cargo que ostentaba, hablando de amar a los demás con palabras de Tanguy y mediante la entrañable letra y música de la canción Los Amigos originaria de José Luis Rodríguez (El Puma). Ahora van a escribir una página gloriosa y jocosa las nuevas generaciones, con sus múltiples anécdotas y bonitos recuerdos, que por su frescura se palpan -al fin y al cabo- hechas de la misma masa o materia emocional y anímica que las que otros ponentes y antiguos alumnos de distintas épocas safistas cuentan o contaron antaño, pues llevan el mismo marchamo añorante SAFA, siempre anhelantes de aquellos años felices que, aunque nunca volverán, se podrán y deberán recordar una y otra vez mientras vivamos… Comienza D. Lorenzo Ruiz Cobo, recordando gratamente que hace 25 años terminó aquí el bachillerato. Primero se presenta y recuerda o apostilla que en 1996 -o así- empezó sus estudios y nos comunica que llegó a tercero de ESO en SAFA viniendo de otro centro, llegando a estar intimidado ante este colegio inmenso y cómo se sintió tímidamente en clase. Él era nuevo y agradece al equipo de profesores, rindiéndole pleitesía, mandando un recuerdo para todos sus compañeros que pronto le ayudaron a integrarse. Se acuerda que todos los lunes empezaban las clases con dos horas de inglés y como los compañeros delegaban en él para entretener al profesor hablando de cosas del campo que tanto le gustaban, con el fin de que no preguntase a sus compañeros, pero reconoce que lo consiguió poco. Habla también del profesor de Historia y de la muestra general de valores adquiridos, agradeciendo a todos que le hayan permitido estar presente en esta tribuna. Es aplaudido efusivamente… Después, llega la joven segunda ponente, entrando desenfadadamente en escena y poniéndose ante el micro. Es Dª Clara Sáez Árcija, hija de dos buenos y queridos maestros de la institución SAFA en Úbeda: Genaro Sáez y Paqui Árcija. Nos cuenta que siempre se emociona al volver a Úbeda e incluso llora. Se le ve simpática, graciosa y empática con el público que le sigue embobado y con amplias y sonoras risas. Lee su intervención emocionada, recordando que está en Alemania, con su proyecto de Inteligencia Artificial, por lo que podía haber elaborado este escrito con ella, ya que es una experta, pero ha preferido tomar notas y leérnoslas para que sea más motivador y gratificante… Mediante un discurso muy sentido y gracioso da las gracias a los profesores por sus enseñanzas y a los asistentes por su presencia con aplausos intercalados. “Ahora todos sois compañeros y amigos, pues durante 12 años estuve en este centro educándome, del que tengo muy buenas impresiones y recuerdos, así como de mis profesores y compañeros”. Nos desvela que hizo el bachillerato técnico. Habla de su querida SAFA con nostalgia, pero alegremente, también de sus padres y de ella misma. Nos recuerda “momentazos” (literal) fotográficos, acampadas gloriosas, baños refrescantes y motivadores, castigos por pelar plátanos... Rememora su viaje a Segovia y Madrid; el añorado Viaje de Secundaria a los Pirineos y el de Bachillerato a Andorra y Puigcerdà…; destaca su acendrado amor a los boy scouts… Se nos muestra muy graciosa, provocando carcajadas y risas por doquier. Se sincera contándonos cómo aprendió a lavar la ropa sin lavadora y su estancia en Sierra Nevada. En definitiva, nos cuenta mil y una anécdotas que hacen reír a los presentes y, especialmente, a sus compañeros de promoción, que bien saben de lo que habla… Actualmente se encuentra en Baviera (Alemania), después de estar sus dorados 12 años en su querida Granada. Se sincera repitiendo que cada vez que vuelve a su ciudad de nacimiento se le caen las lágrimas. Los muchos y enfebrecidos aplausos ahogan y/o dulcifican ese momento. “Paso por la SAFA y compruebo todas las cosas que se van mejorando cada día”. Nos desvela que a Úbeda la conocen muy bien allí donde trabaja, aunque sus compañeros sean germanos, y nos informa de que saben (por ella, naturalmente) distinguir cuál es el mejor y verdadero aceite de oliva de nuestra tierra: el Virgen Extra. Gracias al WhatsApp del nuevo grupo, formado por su promoción, se reencuentra y recuerda cada día más y mejor su pasado safista. Se muestra muy agradecida por este encuentro. Da nuevamente las gracias a la SAFA “que nos acunó y marcó para siempre a todos”. Para mi gusto ha sido la mejor intervención hasta el momento, aunque el siguiente ponente, remedando a un programa de televisión afamado (El club de la comedia), en el que -cual improvisado humorista- comenzará a contar anécdotas reales que harán doblar de risa al público que lo escucha. En los postres de la comida en el Ciudad de Úbeda estuve hablando con ella y rememorando los años en que fuimos compañeros de curso en el Conservatorio “María de Molina“ de nuestra ciudad y recordando -con añoranza- cuando cantábamos juntos en su coro en el Hospital de Santiago. Se ve que el gusanillo de la música en ella ha seguido anidando y ahora pertenece a una coral alemana de la ciudad donde reside, con la que se lo pasa muy bien y disfruta un montón… Viene de Sevilla capital con su esposa y se llama D. Javier Quintanar. Va a contar historias de su internado de una manera muy particular y graciosa, pues suple a D. Rafael Garofano Torres. Lo trajeron aquí por ser mal estudiante y rebelde. Todo lo que va contando lo improvisa (o al menos eso parece, pues no lo trae escrito), aunque lo sabe decir graciosamente, con desparpajo, para despertar múltiples carcajadas por doquier en el expectante público y, especialmente, entre sus compañeros de promoción, que bien lo conocen. Habla del dinamismo de la vida de interno y se admira de “cómo se pueden freír 150 huevos iguales, sin que se pueda mojar en la yema”; recuerda “la sopa de pollo al escondite”, pues no había pollo; la pesadez y el vacío de tener cada dos por tres a lo largo del día ESTUDIO, ESTUDIO, ESTUDIO…; ducharse con agua fría… Reconoce que hay mucha soledad interna en la vida del interno, aunque gracias a ello y por estar en situaciones difíciles tuvo la suerte de encontrarse con grandes y eternos amigos. Cuenta que al principio lo castigaban mucho y reconoce que incluso rompió una puerta -que tuvo que pagar de su bolsillo-, pues se había dejado dentro de la habitación el macuto con el que marchar a su tierra sevillana. Relata infinidad de anécdotas, todas graciosas y desternillantes. Reconoce que aprendió muchos valores y resalta la educación recibida  del P. Ibáñez. Nunca creía que fuese él mismo el que lo llamase, como ya le había contado el propio padre Ibáñez, cuando lo hacían por teléfono algunos alumnos agradecidos, hasta que fue él el protagonista, para darle las gracias por todo y, especialmente, por los valores recibidos como formador de personas. Remata su graciosa intervención recordando que se llevó varios tesoros de aquí: la educación recibida, la amistad incuestionable y poner una bonita historia en su vida. Termina dando las gracias sinceras que le brotan del interior de su alma. Para terminar el acto intervendrán D. José Luis Rodríguez Sánchez y, por último, el rector SAFA. D. José Luis se presenta como presidente de la AAMSU (Asociación de Antiguos Alumnos de Magisterio de la SAFA de Úbeda) e invita a los maestros presentes en la sala a que se hagan componentes de esta asociación safista. Agradece a toda la mesa su presencia y especialmente a Inmaculada. Pondera que esta reunión que tenemos hoy aquí “es una autentica reafirmación safista, una hermandad de valores que gracias a la SAFA muchos salimos de la pobreza”. Él mismo, si no hubiera sido por estudiar en esta institución educativa, hubiese sido minero en Riotinto, su tierra natal. Por eso, “tenemos muchos elementos que nos unen”. Recuerda su plan de estudios de magisterio, que llegó hasta 1970, y que fue la última promoción, pues luego comenzó el plan 1969 (que fue precisamente el que hizo mi promoción Magisterio 1970-73, en el que ya no se podía entrar con cuarto y reválida sino con sexto y reválida y/o el preuniversitario). “La responsabilidad y el testimonio son dos marchamos, entre otros, de esta casa”. Recuerda que ha estado 40 años de catedrático de instituto y lleva muy a gala el decir siempre y en cualquier lugar que "fue alumno de la SAFA y que quiere seguir siendo un testimonio SAFA allá donde se encuentre”. Termina su intervención con un gracias a la SAFA que hace eco en el corazón de todos los presentes… Finalmente toma la palabra D. Francisco de Asís del Barco Aumesquet S. J., actual rector SAFA, expresando que no hace falta traer curas jesuitas en Úbeda (todos sabemos que cada vez hay menos vocaciones), pues Inmaculada los puede traer cuando quiera, incluso al provincial general. Se produce una carcajada general… Da las gracias a la institución SAFA “que fundó el profético P. Villoslada y que se ha hecho realidad hoy aquí con nosotros, los presentes y los ausentes…” D. Francisco de Asís del Barco es de Sevilla y cuando vino a Úbeda, por primera vez, a dar clase, pisó nervioso la entrada del centro, pues notaba que era un terreno especial. “La SAFA de Úbeda transforma con placer que contagia… Éste es un momento especial para todos, por lo que hemos oído; aunque estemos en un momento difícil, pero sabemos que esto es el mayor tesoro y el mejor regalo recibido, sintiéndome contagiado con las personas que me han hecho tocar el corazón...” Lee un documento que trae preparado, para dejar fehaciente agradecimiento a D. Pedro Mora, D. Miguel Raya, D. José Jesús Aranda, D. Fernando Sánchez y agradece a D. Pedro García y D. Víctor Pérez hacerse cargo de AMALGAMA. “Esta es una misión que no termina” y anima a seguir disfrutando de la historia y de la vida SAFA.

   Nos entregan los diplomas a diferentes antiguos alumnos destacados (ya nombrados anteriormente) que han hecho posible todos los encuentros anteriores. Es un detalle de agradecimiento que todos agradecemos también, mientras se entreveran sentidos aplausos. Ha sido una despedida emotiva, salpicada de cariño y afecto, con la sutil SAFA. ¡Ojalá sigamos conmemorándolo muchos años más! Tras las charlas oportunas de muchos de los asistentes, rememorando anécdotas de nuevos o pasados tiempos, todos marchamos al Hotel Ciudad de Úbeda, al “Salón Los Cerros”, para degustar una sabrosa comida regada de buenos vinos y caldos, súper animada siempre con una conversación fluida, intensa y continuada, como solemos hacer los españoles y, especialmente, los andaluces.

  En la mesa que yo tenía asignada había un aire acondicionado puesto a toda pastilla que me daba de cara y me provocaba un frío que pelaba…; por eso me acordé de la paradoja de nuestro tiempo: con estos calores veraniegos, parece que es preciso pasar frío (con los aires acondicionados a tope); y, por el contrario, padecer calor en invierno (con las calefacciones ídem). Un mundo al revés como en tantas cosas que estamos viendo y nos queda por ver. Un mundo distópico y convulso, al fin…

  Los aperitivos estuvieron bien, no así -para mi gusto- la presa que quizá porque ya estábamos ahítos de tanto aperitivo y espera, me pareció un tanto dura por lo que no fue de mi agrado. Sí lo fue, y mucho, el postre de coulant de chocolate con nata y helado de vainilla y el sorbete de limón, entre los aperitivos y el segundo plato de pescado o carne. A algunos nos supo a gloria y a poco, aunque yo tuve la suerte de que me regalara un compañero de mesa otro coulant solo, sin acompañamiento… Dos de mis compañeros intentaron que les diesen un segundo sorbete, pero solo lo consiguió el más espabilado de la mesa que tuvo el placer de degustarlo doblemente y ver que era él el único que lo había conseguido de todos los comensales de nuestra mesa… ¡La vida es de los espabilados y no de los espesos…! ¡El menú de 37 euros estaba bien puesto…! Fue cobrado -mesa por mesa- por un empleado forzudo y gigantón del hotel para que nadie se fuese sin pagar…

 Ha sido el Encuentro de la Transición, tras trece años de andadura, relevándose cargos y cargas entre la vieja guardia y los jóvenes ilusionados, comandados por la infatigable Inmaculada y respaldados por la institución SAFA.

   Nos despedimos cariñosamente de los compañeros y/o autoridades que conocíamos, pensando ya cómo se desarrollará el XIV Encuentro, a primeros de junio de 2026. ¡Dios nos dé salud, ilusión y energía a todos para poder celebrarlo con alegría, orgullo y agradecimiento! ¡Suerte para todos y hasta el año que viene, si Dios quiere!

Úbeda-Sevilla, 17 de junio de 2025. Fernando Sánchez Resa

                                                                  P. D.: Agradecer, desde aquí, a Antonio Sevilla, experto en comunicación de Dirección Central SAFA, que fue el encargado de hacer las fotos del evento; y a Ricardo Martínez Olivera, por poner sus fotos a disposición de todos a través de sus respectivas webs.

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