El amigo Antonio Escalzo Martínez nos dejó en la mañana del 26 de mayo, en Sevilla, a los 84 años de edad, tras haber estado hospitalizado en estado grave. Siempre estuvo vinculado a la Real Archicofradía de Úbeda, tanto él como su familia. Había nacido en Úbeda el 6 de octubre de 1940. Era hermano mayor de la Humilde, Fervorosa y Sevillana Hermandad de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de Úbeda. En la entrevista televisiva que le hizo Eduardo Jiménez Torres, el 24 de mayo de 2019, explicó que esta cofradía no podía ser Real porque los estatutos sevillanos eran más estrictos que los ubetenses y por eso se le llama Humilde, Fervorosa y Sevillana Hermandad de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de Úbeda. Su recuerdo permanecerá vivo en el corazón de todos. Es justo y necesario honrar la memoria de un hombre que dedicó su vida con entrega y fervor a su Hermandad y a su Virgen. Su pérdida dejó un vacío difícil de llenar en quienes le conocieron y compartieron su pasión por la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe.

Antonio Escalzo fue elegido hermano mayor el 12 de mayo de 2017 y durante su mandato trabajó activamente para fortalecer la presencia y el culto a la Virgen de Guadalupe en Sevilla, ciudad donde la Hermandad está formada principalmente por ubetenses residentes. La Hermandad sevillana de Nuestra Señora de Guadalupe fue fundada en 1969 por ubetenses afincados en Sevilla con el objetivo de mantener viva la devoción a su patrona. Para ello, encargaron una réplica exacta de la imagen original, obra del escultor Ramón Cuadra Moreno, que fue bendecida el 31 de mayo de 1970 en la Iglesia de San Antonio Abad. Recordar también que el altar que ocupa la Chiquitilla del Gavellar fue una donación del residente en Sevilla, ya fallecido, Pedro Bellón. Así mismo, constatar que la invitación del traslado y creación de la copia de la patrona de Úbeda fue iniciativa de Manuel Moreno Méndez y Francisco Esteban Santisteban que recibieron los primeros apoyos de la ciudad de la Giralda de hermanos de los malogrados-fallecidos guadalupeños, Juan Palacín de Haro (escolapio) y Juan José García Gallego.
Tras pasar por la Iglesia de los Terceros, la Hermandad estableció su sede definitiva en la Iglesia de la Misericordia en mayo de 1975. En 1995 se aprobaron sus reglas definitivas y, con motivo del 25 aniversario, se instituyó una salida procesional quinquenal que se ha celebrado en diversas ocasiones con pasos prestados por otras hermandades sevillanas.
La historia de esta devoción hunde sus raíces en Úbeda, donde la Virgen de Guadalupe es patrona desde 1615, tras la antigua advocación de María del Gavellar, ligada a una aparición legendaria en 1381.




Él ya (en vida) manifestaba su malestar al quedarse solo en la Junta Directiva de la sección sevillana de la Patrona de Úbeda, ubicada en el Convento de Religiosos de San Juan de Dios, por lo que pedía a los ubetenses residentes en la capital de Andalucía, colaboradores y/o miembros de su junta directiva, que asistiesen a la eucaristía dominical, como mínimo una vez al mes, para estar junto a la Chiquitilla del Gavellar hispalense en el citado convento. También solicitaba la presencia de un sacerdote, que se echaba muchísimo de menos. Pensaba convocar un cabildo sevillano, con la presencia de los ubetenses que lo deseasen y algunos colaboradores de la Virgen de Guadalupe, para decidir si la patrona de Úbeda continuaría en manos de la referida sección sevillana o, en su caso, pasaría a formar parte del culto de los mencionados religiosos. Supongo que todo esto lo hará ya desde el Cielo de los Justos…

Es preciso no olvidar la procesión de nuestra imagen por las calles de Sevilla, como así mismo el tradicional pregón que se hizo con motivo de los 25 años, a cargo, brillantemente, de José María Latorre García, hijo del afamado y recordado maestro de la SAFA de Úbeda don José Latorre Salmerón.
Desde el Cielo seguro que hará una llamada especial a los presidentes y directivos de la Real Archicofradía de la Virgen de Guadalupe en sus secciones de Madrid, Barcelona y Úbeda para que se hagan eco de esta problemática religiosa que está padeciendo la sección de Sevilla por falta de colaboradores, devotos, hermanos, etc.
En la entrevista televisiva que le hizo Eduardo Jiménez Torres a Antonio Escalzo Martínez, en su programa “Ubetenses de Úbeda”, el 24 de mayo de 2019, afirmaba que era muy de Úbeda, pero que desde 1964 era residente en Sevilla, donde vivía gracias a su trabajo en el Banco Exterior de España. Fue al colegio con D. Atilano Morales, primeramente, y, luego, con don Cristóbal Cantero; después marchó a Córdoba al colegio del Carmen desde que se fundó. Estuvo allí desde segundo de bachiller hasta el preuniversitario. Luego se hizo Perito Mercantil en Úbeda y profesor de Mercantil, hasta que se fue a Madrid para preparar oposiciones que las sacó en 1963-64, para marcharse finalmente a Sevilla a vivir y trabajar permanentemente aquí. Aunque llevaba mucho tiempo jubilado, seguía viviendo aquí, pero viajaba a Úbeda cada dos semanas aproximadamente. Tuvo la satisfacción de que sus dos hijos y nietos viniesen y amasen a Úbeda como él mismo. ¡Ha dejado buena estela…!
Era, también, muy devoto de san Juan de la Cruz, pues lo instruyeron los Padres Carmelitas de Córdoba, por eso lo amaba tanto y siempre lo llevaba en su corazón.
Llegó la Virgen de Guadalupe a Sevilla allá por el año 1970, en mayo o junio, siendo don Diego García Hidalgo párroco de Santa María y Manuel Moreno Méndez el presidente de la Cofradía de Gloria de Úbeda. Actualmente la Virgen de Guadalupe de Sevilla está en la iglesia de La Misericordia de los Hermanos de San Juan de Dios. Se procesiona cada cinco años, siempre con un trono prestado de alguna magnánima cofradía sevillana. Desde siempre. y ahora mucho más, necesita personas jóvenes, savia nueva, para que le den un nuevo impulso a la hermandad sevillana, pero no se encuentran ni acuden a ella…


Antonio, siempre estuvo muy vinculado en Sevilla a las cofradías de Gloria y en Úbeda a Jesús Nazareno, especialmente, pues su padre y hermano fueron muchos años de presidentes de esta cofradía de Pasión ubetense. Rememoró que su padre le encargó a Palma Burgos el Nazareno, en un bar de Madrid, haciendo el contrato en una servilleta que aún no se ha encontrado, pero que existió.

Tenía buenos recuerdos de Juan Pasquau y Palma Burgos. Estuvo siempre muy vinculado al padre Villoslada que fue amigo personal de su padre e incluso a él y a una hermana suya los casó el fundador de la SAFA. Además, cuando el jesuita iba a inspeccionar la SAFA de Huelva, paraba y pernoctaba en su casa… Por eso, Antonio, le tenía mucho amor a la SAFA y a Úbeda, llevándolas siempre a ambas en su corazón… ¡Los Escalzo son una institución de toda la vida en Úbeda…!

D. E. P.
Sevilla, 7 de julio de 2025.
Fernando Sánchez Resa
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